HISTORIA DE LA MÚSICA
Desde sus inicios -que se sitúa habitualmente en el siglo XVIII -, el estudio de la evolución de la música se ha referido casi exclusivamente a la música clásica europea. De esta manera, tradicionalmente, la historización de, por ejemplo, la música hindú ha considerado que correspondía más bien a la etnomusicología, y que la historia del rock formaba parte del campo de acción de los estudios culturales.
Estas han sido algunas limitaciones importantes de la historia de la música pero no las únicas. Una parte no pequeña de los historiadores de la música clásica europea, han actuado con unos objetivos, una metodología y unos posicionamientos apriorísticos limitados. Lejos de aplicar un concepto de música amplio, que englobara todos los procesos humanos que hacen posible la existencia de la música, a menudo se han centrado en la evolución de la composición, y han hecho una historia de la composición y de los compositores líderes. De resultas de ello, muchas veces la historia de la música ha acabado siendo una historia de los estilos compositivos con una atención preferente a la evolución de las formas musicales y de las técnicas compositivas, contextualizada social mente en los mejores de los casos. El siglo XIX , y en concreto el Romanticismo , con su mirada hacia el pasado, dio un impulso muy notable en esta historia de la música nacida el siglo anterior en el contexto de la Ilustración. El Romanticismo (y más tarde el positivismo ) impulsó estudios históricos musicales mediatizados por el concepto del genio , y en concreto del genio creador, compositor.
El principal centro de interés eran las obras que el análisis musical de la época -aplicando la ideología de la obra de arte autónoma- consideraba obras maestras ‘del pasado, y, por extensión, las biografías de sus autores. Por ello, a lo largo de buena parte del siglo XIX y del siglo XX , la historia de la música (clásica europea) ha sido, mucho, una historia de la composición, con una dedicación menor no sólo a otros fenómenos sino también a las implicaciones sociales y culturales completas y reales de estos procesos compositivos.
También por eso, a menudo, esta disciplina se ha sentido más atraída por el estudio de fenómenos minoritarios que implicaban músicas que la teoría musical y el análisis musical consideraban ‘de calidad’, que por el estudio de otros fenómenos con más relevancia social, pero referidos a unos productos musicales que no disfrutaran de este prestigio. Esto explica que la historia de la música del siglo XX ‘pase mucho más a menudo por Arnold Schönberg o Ígor Stravinski, por poner algunos ejemplos, que por el pop y el rock. Si bien a lo largo del siglo XX hay ejemplos de estudios de historia de la música hechos con una visión amplia, sí es cierto que la simbiosis de disciplinas como la etnomusicología y los estudios culturales con la musicología histórica ha hecho que una parte significativa de los estudios de historia de la música de las últimas décadas se llevaran a cabo con un alcance mucho más amplio, y que se plantearan más estudios de historia de la música popular.
Susan McClary señaló que a menudo ha parecido como si los posicionamientos posmodernos y críticos que han impregnado otras disciplinas de las ciencias sociales no lograran hacer lo mismo en la historia de la música y que los avances metodológicos menudo se generalizaban cuando en otras ciencias sociales ya resultaban sobrepasados por otros posicionamientos aún más actualizados. Y esto es una consecuencia más de la ideología de la obra de arte autónoma.
Musica en los diferentes periodos historicos.

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